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16/09/2026
Las vías de acarreo son la parte de la operación en la que menos se invierte y la que más condiciona el resultado. Tu maquinaria pesada Komatsu puede estar bien dimensionada y bien mantenida, pero si la vía está deformada, mal drenada o mal peraltada, cada viaje cuesta más combustible, más neumático y más tiempo. Aquí te explicamos qué mirar y por qué la vía es un activo, no un trámite.
La resistencia a la rodadura mide cuánta fuerza necesita un equipo solo para avanzar sobre la superficie, sin contar la pendiente. Se expresa como porcentaje del peso bruto y se suma directamente a la resistencia por pendiente: un punto de resistencia a la rodadura pesa sobre el motor igual que un punto de subida. Una vía permanente, dura y bien mantenida puede trabajar alrededor de un 1,2 %; una vía blanda, con huellas y material suelto, multiplica esa cifra varias veces.
La diferencia no es teórica. Un aumento de cinco puntos en la resistencia a la rodadura puede traducirse en una caída de producción de hasta el 10 % y un incremento cercano al 35 % en el costo de producción. Es el mismo camión, el mismo operador y el mismo material: lo único que cambió fue el piso sobre el que rueda.
El ancho se dimensiona a partir del vehículo más grande que circula. Como referencia, un tramo de un solo sentido pide entre dos y dos veces y media el ancho del camión, un tramo de doble sentido en recta entre tres y tres veces y media, y en curva entre tres y media y cuatro. Un ancho corto obliga a reducir velocidad, concentra el tránsito sobre la misma huella y acelera la deformación.
La pendiente conviene mantenerla por debajo del 10 % y, sobre todo, constante. Una rampa con quiebres obliga a cambios de marcha innecesarios, castiga la transmisión y complica el frenado.
El drenaje es el tercer parámetro y el que más se descuida: sin bombeo transversal ni cunetas, el agua se queda sobre la vía, satura la capa de rodadura y convierte una superficie firme en una huella blanda en cuestión de días. En temporada de lluvias esa degradación es cuestión de horas, como explicamos en cómo operar maquinaria pesada Komatsu en temporada de lluvias.
El daño se reparte por toda la flota. En los equipos sobre neumáticos, la vía es la primera causa de pérdida de vida útil: cerca del 80 % de los neumáticos grandes fallan antes de agotar su desgaste, y los cortes y los impactos concentran la mayor parte de esas fallas. Piedra suelta, bordes filosos y material derramado en la vía son los responsables directos.
En los equipos sobre orugas, la superficie define el ritmo de desgaste del tren de rodaje, un componente que representa una porción alta del costo de mantenimiento. Puedes revisar ese detalle en trenes de rodaje originales Komatsu. Y en todos los casos la vía afecta la estructura: los golpes repetidos por huellas y baches se transmiten a la suspensión, al chasis y a la carga, y obligan al operador a bajar velocidad o a viajar con menos payload del que la máquina admite.
El error más común es tratar el mantenimiento de la vía como una actividad de relleno que se hace cuando hay una máquina libre. En la práctica, una motoniveladora conformando el perfil de forma programada, con riego para controlar el polvo y con las cunetas despejadas, devuelve más de lo que cuesta a través de ciclos más rápidos, menos combustible y menos neumáticos perdidos.
Lo que sí conviene es medirlo. Los tiempos de viaje cargado y vacío por tramo muestran dónde está la vía frenando la operación, y el sistema Komtrax de Komatsu aporta el registro de horas y consumo que permite comparar un antes y un después de intervenir un sector. Sin ese dato, el mantenimiento de vías siempre parecerá un costo y nunca una inversión.
Una vía bien diseñada y mantenida es la forma más barata de mejorar el costo por tonelada y el consumo de combustible de tu flota, porque actúa sobre todos los equipos a la vez y no requiere cambiar ninguno.
Comunícate con nuestros asesores y te ayudaremos a definir los equipos de conformación y mantenimiento que tu red de vías necesita.